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El mensaje de Japón para sí mismo en la Expo 2025 Osaka

hace 6 días
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Actualizado: hace 5 días

Las Exposiciones Internacionales son instantáneas de una época, grandes escenarios donde los países revelan cómo ven el mundo y cómo esperan ser vistos. A diferencia de megaeventos como los Juegos Olímpicos o la Copa Mundial de la FIFA, que proyectan al país anfitrión hacia el exterior ante audiencias globales, las Exposiciones Internacionales funcionan en sentido contrario. Alrededor del noventa y cinco por ciento de los visitantes de una Exposición Internacional suelen provenir de la región de la ciudad anfitriona. Eso convierte a las Exposiciones Internacionales principalmente en eventos de diplomacia pública de afuera hacia adentro, en los que el país anfitrión invita a sus contrapartes de todo el mundo a presentar sus visiones y culturas ante un público local.


Imagen: la Water Plaza vista desde el Grand Ring en la Expo 2025 Osaka. © César Corona, 2025
Imagen: la Water Plaza vista desde el Grand Ring en la Expo 2025 Osaka. © César Corona, 2025

En el caso de Osaka, la Exposición Internacional tiene menos que ver con Japón hablándole al mundo y más con el mundo hablándole a Japón. Los habitantes de la región de Kansai serán la abrumadora mayoría de quienes vivan estas vitrinas globales. Aunque el Pabellón de Japón en la Expo 2025 Osaka no está concebido como una herramienta tradicional de diplomacia pública, ya que se dirige principalmente a la población local, visitarlo como extranjero me dio una oportunidad única de entender lo que el país anfitrión desea comunicar a sus propios ciudadanos en el marco de uno de los megaeventos de diplomacia pública más grandes del mundo.


Imagen: Pabellón de Japón. © Expo 2025 Osaka, Kansai, Japan Association / PR & Promotion Bureau
Imagen: Pabellón de Japón. © Expo 2025 Osaka, Kansai, Japan Association / PR & Promotion Bureau

El Pabellón de Japón no presenta de forma explícita la historia ni la identidad del país, como yo esperaba en un principio. En cambio, la identidad está entretejida en su arquitectura, sus mensajes y sus exhibiciones. El pabellón lleva el tema “Between Lives”, inspirado en el concepto japonés de junkan (循環), o circulación. Esta filosofía se vuelve tangible en la arquitectura: un elegante anillo de madera que transmite una sensación de apertura y vitalidad, en diálogo constante con su entorno. El mensaje de fondo expresa una visión de la interdependencia de la vida y recuerda a los visitantes que la existencia humana depende de otras formas de vida que se sostienen mutuamente y de manera dinámica en ciclos. Este tema también aparece en varios de los Pabellones Signature de la Exposición Internacional, que se centran en el tema general de la Exposición Internacional y son creados por el país anfitrión. Los exploraré en una publicación futura.


Imagen: Pabellón de Japón. © César Corona, 2025
Imagen: Pabellón de Japón. © César Corona, 2025

La exhibición se despliega como un recorrido por tres espacios interconectados: Plant (planta), Factory (fábrica) y Farm (granja), que juntos forman un ciclo de transformación. Los visitantes avanzan por una ruta circular que encarna la estética japonesa de la circulación, entendida como una conexión eterna sin principio ni fin. Con tres entradas y salidas distintas, el propio pabellón ofrece varias líneas narrativas.


Mi visita comenzó en Plant, donde el pabellón mostraba aplicaciones tangibles de su mensaje central. Los residuos de alimentos recolectados en todo el recinto de la Exposición Internacional sirven de alimento a microorganismos que descomponen la basura y la transforman en biogás. Esa energía ayuda después a abastecer al propio pabellón. A través de instalaciones, los visitantes pueden observar el proceso en marcha y vivir la sustentabilidad no como una idea abstracta, sino como un acto visible de renovación que ocurre frente a sus ojos.

De ahí, el recorrido lleva a Factory, donde lo cotidiano se reinventa. Las algas se convierten en bioplástico y se imprimen en 3D bancos con DURABIO™, un plástico de bioingeniería mezclado con biomasa derivada de algas, desarrollado en colaboración con la Universidad de Kanazawa. Los bancos están diseñados según los principios de la carpintería tradicional japonesa de ensambles entrelazados, sin necesidad de adhesivos ni sujetadores. Después de la Exposición Internacional, pueden triturarse y convertirse en otra cosa, lo que encarna una filosofía de diseño para la reutilización.


Imagen: Pabellón de Japón. © César Corona, 2025
Imagen: Pabellón de Japón. © César Corona, 2025

Por último, en Farm, las microalgas ocupan el centro del escenario. Estos diminutos organismos encarnaban a la vez una promesa y una responsabilidad, al ofrecer soluciones para la alimentación, la energía y los productos de uso diario. Su potencial atravesaba toda la exhibición y se aterrizaba en la vida cotidiana. Los visitantes encontraban productos hechos con algas, como artículos para el cuidado de la piel, ropa y divertidas colaboraciones con íconos japoneses como Hello Kitty y Doraemon.


Imágenes: Pabellón de Japón. © César Corona, 2025


En todos estos espacios, la exhibición reflejaba rasgos que a menudo se asocian con la identidad japonesa: una refinada atención al detalle y a la estética, un compromiso con el reciclaje y la renovación, y una sensibilidad de diseño en la que la funcionalidad y la belleza coexisten. En lugar de recurrir a narrativas explícitas sobre la nación, el pabellón expresaba la identidad a través de la experiencia, integrando valores en el recorrido del visitante.


Este enfoque refleja una tendencia más amplia en las Exposiciones Internacionales, sobre todo entre los países desarrollados, cuyos pabellones a menudo destacan no los símbolos tradicionales de la identidad nacional, sino las causas y prácticas que el país desea promover. Alemania ha sido especialmente constante en este sentido, al usar sus pabellones para mostrar temas como la sustentabilidad, las energías renovables y la responsabilidad ambiental. El énfasis de Japón en la circulación y la renovación encaja en este patrón, al presentar valores y prácticas como una forma de identidad en sí mismos.


No solo los países anfitriones diseñan sus pabellones para hablarle principalmente a su propia gente. En la Expo 2020 Dubái, el Pabellón de Pakistán también miraba hacia adentro, aunque con un propósito distinto. El pabellón celebraba el patrimonio cultural, los paisajes naturales y el potencial económico de Pakistán, y presentaba estos elementos como motivos de orgullo. En este caso, la “población local” no se refería a los ciudadanos del país anfitrión. Muchos visitantes formaban parte de la numerosa diáspora pakistaní que vive en los Emiratos Árabes Unidos, quienes vivieron el pabellón como una reafirmación de su identidad y de la fortaleza nacional. Esto demuestra que los participantes extranjeros también suelen adaptar los mensajes de sus pabellones a la población local, que puede incluir a sus propios ciudadanos en el extranjero.


El Pabellón de Japón en la Expo 2025 Osaka demuestra cómo la identidad nacional puede expresarse de maneras sutiles pero profundas. En lugar de presentar la historia o los íconos culturales de forma tradicional, Japón integró su identidad en la arquitectura, en el flujo de visitantes y en valores como la circulación, la renovación y la sustentabilidad. Este enfoque refleja un giro hacia exhibiciones más profundamente pensadas, en las que la identidad no se declara, sino que se vive.


Para la diplomacia pública, esto es muy importante. Entender lo que Japón comunica a su propia población a través de la Exposición Internacional permite conocer las narrativas y los valores que el país desea reforzar internamente. Reconocer estos mensajes dirigidos hacia adentro puede orientar futuras iniciativas de diplomacia pública dirigidas a Japón, para que se alineen mejor con los temas y preocupaciones que más resuenan en la sociedad japonesa.


Imagen: banderas de la Oficina Internacional de Exposiciones (BIE), de Japón y de la Expo 2025 Osaka. © César Corona, 2025
Imagen: banderas de la Oficina Internacional de Exposiciones (BIE), de Japón y de la Expo 2025 Osaka. © César Corona, 2025

 
 
 

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